Resolver un Contrato por Incumplimiento en Murcia | Artículo 1124 del Código Civil

Cuando una de las partes incumple un contrato, el acuerdo deja de cumplir la función económica y jurídica para la que fue celebrado. En estos casos, el Derecho civil ofrece al perjudicado distintos mecanismos de protección. Entre ellos, destaca la facultad de resolver el contrato por incumplimiento, regulada en el artículo 1124 del Código Civil, una institución clave en la práctica diaria de los abogados especialistas en Derecho Civil en Murcia.

En Initio Abogados, despacho de abogados en Murcia especializado en contratos y litigación civil, asesoramos de forma habitual a particulares y empresas que se enfrentan a incumplimientos contractuales. El objetivo de esta entrada es explicar, con claridad y rigor jurídico, cuándo procede la resolución de un contrato, cuál es su naturaleza y fundamento, y cómo se coordina con otras acciones de tutela del acreedor.

El artículo 1124 del Código Civil establece que, en los contratos con obligaciones recíprocas, la parte que ha cumplido o está dispuesta a cumplir puede optar entre exigir el cumplimiento del contrato o resolverlo, con derecho, en ambos casos, a reclamar la indemnización de daños y perjuicios que proceda.

La resolución contractual supone la disolución del vínculo jurídico y libera a las partes de las obligaciones pendientes. A diferencia del cumplimiento forzoso, que persigue mantener vivo el contrato, la resolución permite al acreedor poner fin a una relación contractual que ya no satisface su interés legítimo.

Desde la experiencia de nuestros abogados de contratos en Murcia, este remedio resulta especialmente relevante en conflictos derivados de compraventas inmobiliarias, contratos de arrendamiento, contratos de obra, prestación de servicios y reclamaciones de cantidad.

El artículo 1124 del Código Civil constituye el eje central de los remedios del acreedor en el Derecho de contratos. Junto a la resolución, el ordenamiento permite exigir el cumplimiento forzoso, reclamar daños y perjuicios o suspender el propio cumplimiento mediante la conocida exceptio non adimpleti contractus.

La diferencia entre cumplimiento y resolución es sustancial. El primero mantiene el contrato; la segunda lo extingue. Como despacho de abogados en Murcia especializado en Derecho Civil, insistimos en que la resolución no es una sanción automática frente a cualquier incumplimiento, sino una herramienta destinada a proteger el interés contractual cuando el contrato ha perdido su razón de ser.

Para que prospere una acción de resolución contractual es necesario que el contrato genere obligaciones recíprocas y que una de las partes haya incurrido en un incumplimiento resolutorio. Además, quien solicita la resolución debe haber cumplido sus propias obligaciones o estar dispuesto a hacerlo, salvo que su incumplimiento esté justificado por el previo incumplimiento de la otra parte.

El elemento central es, por tanto, la existencia de un incumplimiento con entidad suficiente para justificar la disolución del contrato.

La noción de incumplimiento relevante a efectos del artículo 1124 del Código Civil es amplia. Comprende tanto la falta total de cumplimiento como el cumplimiento parcial, defectuoso, tardío o incluso la imposibilidad de alcanzar la finalidad del contrato.

Ahora bien, solo será resolutorio aquel incumplimiento que frustre el fin del contrato, malogre las legítimas expectativas del acreedor o quiebre la economía del negocio. No basta una infracción leve o meramente accesoria.

En la práctica de los abogados especialistas en contratos en Murcia, muchos conflictos se originan en ejecuciones defectuosas o retrasos prolongados. El retraso solo adquiere relevancia resolutoria cuando el plazo tiene carácter esencial, cuando la prestación tardía resulta inútil o cuando la espera es objetivamente inexigible conforme a la buena fe.

En estos supuestos, el requerimiento previo de cumplimiento suele desempeñar un papel fundamental como medio de prueba.

La jurisprudencia actual ha superado una concepción excesivamente subjetiva del incumplimiento. Hoy no se exige que exista dolo o voluntad rebelde del deudor. Basta con que el incumplimiento, objetivamente considerado, prive al acreedor de lo que tenía derecho a esperar en virtud del contrato.

La imputación resulta especialmente relevante a efectos de la indemnización de daños y perjuicios, pero no siempre es determinante para la procedencia de la resolución.

La resolución produce la disolución del vínculo contractual, libera a las partes de las obligaciones pendientes y obliga, en su caso, a la restitución de las prestaciones realizadas. Como regla general, sus efectos son retroactivos, aunque en los contratos de tracto sucesivo la liberación opera únicamente hacia el futuro.

La resolución contractual es una herramienta jurídica potente, pero compleja. Un ejercicio incorrecto puede generar consecuencias económicas y procesales relevantes. Por ello, resulta esencial contar con abogados expertos en contratos y Derecho Civil en Murcia que analicen cada caso con rigor técnico y visión estratégica.

En Initio Abogados somos un despacho de abogados en Murcia especializado en Derecho Civil, contratos e incumplimientos contractuales. Trabajamos con un enfoque cercano, técnico y orientado a resultados.

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